Me siento tan vacía. Hoy, ayer, días en los que solté sonrisas y risas, en los que hablé con varias personas, pero por dentro me siento muerta. No recuerdo nada de lo que dije, mi mente me atormenta y me ensordece, no tengo un segundo de paz mental. Todo me tiene débil, histérica, incómoda, todo me duele más, estupideces; siento como si estuviera entre dos sólidas paredes llenas de cuchillas afiladas y envenenadas, entonces debo mantenerme quieta en mi lugar porque al menor movimiento que hago, todas éstas se clavan en mí. Me siento tan cansada pero no puedo dormir, converso pero no estoy hablando, callo pero estoy diciendo tantas cosas, hablo bajito pero estoy gritando, tengo hambre pero tengo constantes ganas de vomitar, río pero estoy llorando, escucho voces y ruidos que me retan, que me recuerdan algo, que me vuelven loca.., doy opiniones y consejos porque no sé qué hacer conmigo misma, cómo ayudarme, y nadie puede hacer nada. Tengo frío y dolores por todos lados, pero por dentro es peor. Tan terriblemente doloroso y difícil de olvidar; quisiera escapar.
Beber para olvidar, fumar, salir de fiesta hasta locas horas, gritar, cantar, probar, arrepentimientos, besar, gustar, odiar, tomar, dejar, querer, eligir, cambiar, mentir, errar, reír, entonces "me divierto". Pero, en realidad... todo esto duele como la mierda. Es tan sólo una máscara que no me ayuda a sentirme mejor, me hace olvidar por un rato, pero por momentos vuelve y mi único deseo es estar en mi cama, con mi mamá alrededor mío, mirando series, llorando, simplemente pensando, quebrándome, destrozándome, rompiéndome, pero sin tener que preocuparme por hacer algo o por dar la impresión de que me interesa algo de todo eso, de que estoy ahí, con ellos, de que mi cabeza también está ahí. Pero mi mente nunca está ahí, y no sé qué necesito, qué carajo es, ¡quiero sentirme bien! ¡No quiero sentir nada!
Caminando, parada, acostada, haciendo cualquier cosa, y cuanto más me río, más se clavan estas mil cuchillas en mi interior, hasta cortarme el alma y hacerme retorcer del dolor. Tiemblo incontrolablemente, hablo sola, quiero gritar, estoy ciega. Duermo poco o nada; no importa cómo esté por fuera, mi cabeza es una histeria. Por dentro hay un ruido que hace doler. No puedo explicarlo exactamente con palabras, pero lo llevo conmigo. Jamás se va a ir este sentimiento, esta mezcla de sensaciones. No sé cómo calmarlo, no puedo calmarlo. Pero deseo tanto pararlo... ojalá no pudiera sentirlo, ojalá pudiera borrar los recuerdos y empezar de vuelta. Ojalá no estuviera entre estas paredes, ojalá no tuviera tanto estrés; soy una pequeña flor que necesita florecer y explotar en otra parte. Encontrarme. Crearme.
Y siempre les digo, no estoy loca, estoy lastimada, herida, dolida, perdida, y hay una diferencia.
Entonces las voces se reunieron y cuando estuve sola, me hundí en tristeza. Tristeza es lo que soy.
Y apuesto a que no durarías una maldita noche en mi piel.