27.5.13

monólogo de una idiota

Evitar, resistir... como si fuera fácil dominar mi sentir!

Esto que te escribo son pedacitos recónditos de notas de todo el tiempo, de mi sentimientos, de mi corazón roto de a poco intentando sanarse. Se me nubla la vista y en dos horas entro al colegio, pero sigo acá hablándote aunque no me escuches. Y me permito llorarte porque en cada gotita estás vos, el amor, el odio, el arrepentimiento... todo eso, todo lo que me destruye tiene que ver con vos. Quizás sentí demasiado... me veo antes de vos y cambié, cambié tanto y a veces pienso qué hubiese sido de mí si no te hubiese conocido. Si no te hubiese sentido... A veces deseo jamás haberte conocido. Y después me arrepiento. Porque un corazón roto lo tiene que vivir cualquiera, 
porque las cosas no duran para siempre, ¿o no?.
'¿Vas a llorar, Azul?' Y sí. No sé cómo explicarte el nudo de emociones que siento simplemente al verte, y dios mío, está mal, está terriblemente mal... Nunca tengo las palabras suficientes! Con vos nunca las tuve y quizás hoy te vas, quizás ya te fuiste de acá sin saber realmente qué me provocás. Qué clase de dolor insano y amor profundo siento. Cuáles son mis deseos, mis mayores anhelos, mis sueños con vos (+). Hoy soñé que iba a tu casa y te cantaba una canción en el piano que no sé si tenés, y que le caía re bien a tu viejo. Tu hermana y yo estábamos comiendo una torta con crema.. y vos me robabas un beso. Y tu mamá ni me hablaba... ¿Estoy loca, verdad? Ya lo sé. Pero acá te estoy contando todo, todo lo que no sabés. Y es increíble lo doloroso que es escribir todo esto aún pasando ya un tiempo largo, pero, ei, tengo que sacarlo afuera. Llegaste a tocarme el alma y los sentimientos, estoy llorando. Qué basura.
¡Y los sueños me torturan! Sueño despierta y dormida con tus ojos y con vos estando al lado mío, simplemente estando por estar, disfrutando el uno del otro, porque me gusta tu anatomía al lado de la mía, rozándome. Te miré a los ojos y sin palabras te grité: —¡Quedate conmigo! ¡No me dejes! ¡Te quiero, mi corazón! Soy tuya... toda tuya...— pero ya te habías dado la vuelta. ¿Y sabés? En cada mirada te grito lo mismo; una lucha interna entre mis sentimientos, enojados por ser reprimidos, se debaten si debería pegarte una cachetada y decirte que me rompiste el corazón y que sos un hijo de puta, o si debería decirte que te quiero con toda mi alma y que me marcaste como nadie lo había hecho. También tengo que contarte que hay palabras prohibidas y lugares a los que no puedo ir sin derrumbarme y que la cabeza me bombardee a recuerdos, todo gracias a vos, hombre. Y... ¿por qué siempre escuchabas la mitad de lo que yo decía y nunca querías decir lo que realmente querías decir? Cosas que vienen con vos, con tu alma eléctrica, tu maldita forma de ser tan igual y tan distinta a mí, y tu cara preciosa.
Estoy toda escrita, sucia, arrugada y derrumbada, rota totalmente, otra vez se me hizo tarde y voy al colegio sin dormir, y sé que no sirve de nada escribirte esto pero empiezo a comprender por qué me dejaste. 
¿Te vas por lo que soy o por lo que nunca fui?
Me dolés porque te quiero, y soy terrible en eso de querer a las personas. Pero es que simplemente quiero que me abraces, y sentir ese placer de estar entre tus brazos, porque vos.. vos sos el mejor. Y cuando me rozás me alejo, porque me duele tenerte cerca. Escucho tu voz y tengo escalofríos, dicen tu nombre y las mariposas en la panza no me dejan concentrarme. Tengo flashes de cosas que vivimos, dijimos y sentimos de repente y en cualquier lado, lo cual es dolorosísimo. Con verte me siento bien. Aunque sé que no te tengo, que no sos mío, que podés ser de cualquier otra, me es suficiente poder verte, poder tener ese placer de disfrutarte cuando estás hablando con tus amigos, comiendo, contando algo, o simplemente parado mirando hacia la nada, serio, enojado, feliz... o quizás fingiendo serlo, que se yo. Yo te veo bien, más que bien. Me hace bien que vos lo estés, y cuando cruzamos miradas se para todo por un momento. No soy indiferente a vos, ya tendrías que saberlo. Me movés absolutamente todo, cada terminación nerviosa de mi cuerpo. Y ya que te estoy contando todo, quiero que sepas que sos hermoso. Más hermoso que cualquier otro hombre que conozca personalmente, y otra cosa que creo, es que éramos tal para cual. Quizás el uno para el otro. 
No sé, fui feliz.
Y en esta charla en la que hablo yo sola, otra de las tantas, te pregunto: alguna vez amaste tanto a alguien que apenas podías respirar estando cerca de esa persona? ¿Te pasó conmigo? ¿Qué fue esto?

"Y la sensación de su cara a centímetros de la de ella, sus manos acunando su rostro, le miró a los ojos a través de las lágrimas y el verde de sus ojos estaba más brillante que nunca. <<Te amo. Eres la mujer más fuerte que conozco, no lo olvides>>, le dijo, y la abrazó toda la noche, besándola de vez en cuando para hacerle saber que no iba a huir a ninguna parte"


__________________________

hello, heaven...