20.4.13

un minuto

"Caminamos. La plaza estaba atestada de gente, pero no importó. Caminamos tranquilos, riendo, él contándome cosas, yo mirándolo. Su voz de fondo, estudiaba su cara. Cada uno de sus rasgos, sujeté mi mano que deseaba con todas sus fuerzas acariciarlos, definirlos con los dedos. Concentrado, hacía onomatopeyas con las manos, esas grandes manos que tanto adoro. Yo reía, reía por él, reía por lo extraña que me sentía con este muchacho y su voz grave, reía porque algo me salía bien, reía porque era feliz. Observé impresionada a unos chicos bailar hip-hop en el centro de la plaza; increíble. Deseé poder moverme así, el deseo escapó de mis labios, y él intentó robarme un beso. No lo logró y yo sonreí, sonreí porque él sonrió porque no podía creer que le costara tanto. Seguí observando como idiota cada cosa que llamaba mi atención, y él fingía escucharme, mirándome todo el tiempo. Tomó mi mano que colgaba al costado de mi cuerpo y se abrió espacio entre mis dedos, llenando el espacio con los suyos. Fingí no darme cuenta y yo la dejé unirse a la mía... porque me gustaba, porque me gustaba él y el contacto de nuestros dedos entrelazados. Y parecía no querer soltármela nunca. Y lo más difícil fue tener que irme. Dejé pasar quince colectivos en el intento de subirme.. Hablamos y me hizo cosquillas en el cuello. Lo abracé y él me abrazó, entrelazamos nuestras manos y también olí su perfume hasta hartarme para recordarlo para siempre. Peleamos y no nos dirigimos la palabra durante diez minutos. Él enojado porque pensaba que yo no quería darle un beso y yo intentando explicarle que tenía miedo de que jugara conmigo. Claro que después terminamos a los besos... Y lo que más me gustó fue la forma en que sus manos tomaron mi cara y unió sus labios por primera vez a los míos. Lamiendo, despacio, dulce. Había amor y se notaba. Y para él fue un alivio, porque lo había logrado. Sonreí y él también, estuve sonriendo todo el día.. 
Cerré los ojos y tomé una fotografía mental"